| Fecha: 28 marzo, 2009 | Fuente: Fuentes |

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El horario de verano, que comienza el último domingo de marzo, supone adelantar el reloj una hora, lo que en cuestión de gasto energético equivaldría a una reducción del 5% y a un ahorro de 300 millones de euros anuales. Lo importante, no obstante, es mantener un comportamiento responsable a lo largo de todo el año, siguiendo unas sencillas pautas con las que reducir el consumo de electricidad en nuestras casas.
Como cada año, durante el último fin de semana del mes de marzo tenemos que adelantar una hora en nuestros relojes, tal y como exige la Directiva Comunitaria que rige el “cambio de hora” y que afecta a todos los países miembro de la Unión Europea. El objetivo de la aplicación de este horario de verano es uno: aprovechar mejor la luz del sol y consumir menos electricidad en iluminación en nuestros hogares.
La directiva, que se aplica como tal desde 1981y renovada desde entonces cada cuatro años, nace de una iniciativa comunitaria de 1974, cuando, con motivo de la primera crisis del petróleo, algunos países decidieron de manera individualizada adelantar sus relojes con esta finalidad. Y hoy, tras la aprobación de la Novena Directiva por parte del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión en enero de 2001, ya tiene carácter indefinido.
Un 5% menos de consumo eléctrico y un ahorro de 300 millones de euros
Los resultados de esta iniciativa en el caso español están más que probados: un ahorro del 5% del consumo eléctrico en iluminación, lo que en euros equivaldría a un total de 300 millones, tal como arrojan las estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA), entidad pública empresarial del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. De esa cantidad, unos 90 millones corresponderían al ahorro potencial de consumo en el total de los hogares, mientras que los 210 restantes provendrían del sector servicios y la industria.
Pero hay que tener en cuenta que la molestia del cambio horario no serviría de nada si no hacemos un consumo responsable en nuestras casas a la hora de prescindir de la iluminación artificial, siempre que ésta no es necesaria. Un comportamiento responsable que, además, debe ser complementado con la utilización de tecnologías de ahorro en iluminación por aprovechamiento de luz natural, como es el caso de los sensores de luz y los controladores de iluminación en las habitaciones.
Ahorra energía e iluminación durante todo el año
El período del horario de verano finaliza el último domingo del mes de octubre, cuando volvemos al horario inicial, retrasando una hora en nuestros relojes. No obstante, lo importante es que ahorremos en gasto de luz y durante todo el año, tal como recomiendan IDEA y el Ministerio. Y más, si tenemos en cuenta que puede suponer una reducción de alrededor de 100 euros en la factura anual, que se añaden al menor impacto de emisiones contaminante a la atmósfera.
Para ello, ambas instituciones proponen una serie de pautas para ahorrar en el consumo eléctrico al alcance de todos: aprovecha la luz natural, porque por ahora, el sol es gratis; no te olvides las luces encendidas cuando salgas de una habitación, si no quieres ver cómo se incrementa tu factura de la luz a final de mes; sustituye las bombillas tradicionales por otras de bajo consumo, porque ahorrarás hasta un 80% en energía; emplea la técnica de la “iluminación localizada”, con la que además de reducir en gasto energético, crearás ambientes más confortables y acogedores; utiliza colores claros para decorar tu casa, ya que un ambiente luminoso necesita menos luces; limpia con regularidad las fuentes de luz, porque la suciedad acumulada dificulta su correcta difusión en la estancia; utiliza reguladores electrónicos de flujo para las luminarias halógenas, con los que podrás adecuar el nivel luminoso a una necesidad concreta; emplea tubos fluorescentes en zonas como los baños, las cocinas, los trasteros o los garajes; e instala detectores de presencia en las zonas de paso, para que las luces sólo se enciendan cuando haya alguien.
| Fecha: 11 marzo, 2009 | Fuente: Economí@21 |

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El Euribor, el indicador más utilizado para el cálculo de las hipotecas en España, bajó hoy hasta el 1,932 por ciento, un nivel que no registra desde junio de 2003, cuando registró la tasa diaria más baja de sus diez años de historia.
Tras el nuevo descenso de hoy, el indicador se aproxima al 1,929 por ciento que marcó el 16 de junio de 2003, la tasa diaria más baja de su historia.
Además, la media mensual de marzo se encuentra ya en el 1,973 por ciento, frente al 4,590 por ciento de marzo de 2008, con lo que de continuar así podría cerrar también el mes con la media mensual más baja desde que existe este indicador.
Gracias a ello, las familias españolas se ahorrarán unos 25.000 millones de euros en 2009 por las menores cuotas hipotecarias derivadas del descenso del Euribor, que se situará "probablemente" en un tasa media anual inferior al 2,5%, según datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE). Esta caída de los tipos de interés, añade, hará retroceder también a "marchas forzadas" la morosidad.
Así lo indicó hoy en rueda de prensa en Granada el presidente de la AHE, Gregorio Mayayo, quien recordó que la estimación efectuada hace unos meses –que cifraba el ahorro en unos 20.000 millones de euros– se realizó considerando que el Euribor se situaría en una media del 3%.
Mayayo explicó que el año 2009 estará caracterizado por un descenso de los tipos de interés, que afectará "positivamente" a los titulares de un préstamo hipotecario, ya que si se mantiene el nivel de tipos actual, todos los préstamos a tipo variable y cuota constante –que suponen aproximadamente el 90% de la cartera viva– contratados antes de 2009 tendrán "unas cuotas anuales de amortización inferiores o muy inferiores a las que pagaron inicialmente".
No obstante, advirtió de que, aunque el recorte de tipos de interés producirá una mejora de las condiciones de acceso a la financiación para la adquisición de una vivienda en propiedad, en 2009 se producirá una mayor inhibición de la demanda por el incremento de los riesgos derivados del deterioro de la economía, como el paro o las insolvencias.
Mayayo señaló que el principal factor de riesgo y estrés presupuestario de las familias se desplazará del tipo de interés al paro.
En este sentido, la AHE considera que las actuales previsiones de evolución de paro –que podría alcanzar los cinco millones de desempleados– representan una "amenaza muy grave" para todas las familias con riesgo de verse afectadas.
Por el contrario, Mayayo auguró que las personas que hayan adquirido una vivienda en los últimos diez años y no tengan riesgo de quedarse en paro –refiriéndose por ejemplo a los funcionarios o los empleados de empresas sólidas– van a tener "un año dulce", ya que van a tener más renta bruta disponible y consolidarán su patrimonio.
Asimismo, aquellas personas que tengan la intención de adquirir una vivienda y no estén en riesgo de quedarse en paro "encontrarán un escenario hipotecario realmente satisfactorio", pues tendrán a su disposición una "oferta inmobiliaria histórica" en España y los tipos de interés para la financiación hipotecaria "más bajos de los últimos 50 años".
El presidente de la AHE consideró que esta "dicotomía en la sociedad" se irá agravando este año a medida que avance el paro, y afirmó que se mantendrá para 2010.
Preguntado sobre las medidas a tomar para superar la actual situación, apostó por un trato fiscal "favorable" que permita la adquisición de más viviendas y por una reforma legal que acabe con el riesgo de interés estructural, de modo que haya mayor coexistencia entre los tipos de interés fijos y variables.
Para realizar simulación de su préstamo hipotecario, haga click aquí.
| Fecha: 7 diciembre, 2008 | Fuente: Economí@21 |

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¿Llegas a final de mes con un dinerillo ahorrado?¿has logrado sobrevivir sin utilizar tu tarjeta de crédito?¿planificas tus gastos?¿llevas un control de ingresos gastos en tu hogar?
Si has respondido no a la mayoría de estas cuestiones significa que eres del 80% que vive al día y llega a final de mes con ciertas dificultades. Para vosotros y para quienes el 20% restante quieran comparar o mejorar su sistema de ahorro, está dedicado este post que escribo.
Lo que propongo es crear nuestra propia Fórmula de la Felicidad a partir de unos sencillos pasos-consejos.
Para ello, primero debemos ser conscientes de cuales son nuestras limitaciones económicas, es decir, nuestros ingresos reales mensuales en el hogar, esto es, si vives sólo, pues tus ingresos, si vives en pareja el de ambos. Esta tarea si bien es fácil para la mayoría, puede resultar algo más complicada para las personas que tienen negocios, acciones, dividendos, o cualquier otro activo que pueda reportarle ingresos menos constantes. Si eres empresario tu cultura del ahorro seguramente esté más desarrollada, no obstante, debes analizar si lo haces bien o lo podrías hacer mejor a través de estos sencillos pasos que cada uno debe aplicar a su caso. Para cubrir todos estos escenarios de una forma fácil, vamos a tratar de proporcionar las claves y herramientas necesarias de manera simplificada.
Por un lado, deberemos realizar una tarea de análisis de nuestros ingresos y gastos y tratar de clasificarlos según los grupos que aquí vamos a exponer. Con esto lograremos tener una visión más acertada de nuestra realidad económica familiar.
En segundo lugar, trataremos de establecer pequeñas fórmulas comparativas entre estos grupos para adecuar al actual nivel de nuestra economía particular.
Por último, damos las bases, pautas para lograr alcanzar la Felicidad Económica. Ojo, no se trata de definir cómo hacernos ricos, la felicidad no consiste en tener más, sino en tener que preocuparnos menos, al menos en el aspecto que toca, el económico, y esto aplica por igual a economías con ingresos millonarios y a economías de pequeños ingresos. Considerar que una economía con ingresos millonarios también tiene deudas millonarias.
Comenzamos con la tipificación de conceptos.
a. Ingresos Fijos mensuales (IF): Estos son fáciles de calcular, basta con introducir todos los ingresos de la unidad familiar que consideres más o menos constantes en el tiempo. Las pagas extras, por ejemplo, no las consideraría en este apartado.
- Nominas mensuales.
- Rendimientos de depósitos mensuales.
- Rendimientos de alquileres de inmuebles propios.
- En general cualquier rendimiento de activo mensual que sea más o menos constante (varíe menos de un 15%).
b. Ingresos Variables mensuales (IV): Serán los que no podemos garantizar en el tiempo, por lo que generalmente no los introduciremos en nuestra supuesta fórmula del equilibrio ingresos-gastos. Si todos nuestros ingresos son variables, entonces seguramente podremos separar un mínimo que podemos considerar garantizado del resto que no tenemos garantías de realizarse, por lo que éste mínimo lo consideraremos ingresos fijos.
- Comisiones por ventas o cualquier otro ingreso que proceda mensualmente.
c. Ingresos Extras (IE): Vamos a considerar en este apartado los ingresos que se producen puntualmente aunque no constantes todos los meses, por ejemplo, las pagas extras, dividendos por acciones, venta de activos, devoluciones de hacienda,…
- Pagas Extras.
- Dividendos de acciones u otros activos no mensuales.
Bien, ya tenemos todos nuestros ingresos clasificados, por tanto mis Ingresos Totales (IT) quedan como:
IT = IF + IV + IE
Ahora vamos con los gastos, estos bastante más complejos por el alto número que se producen, aunque al final igualmente fáciles de simplificar.
d. Gastos Fijos mensuales (GF): Es obvio que son los gastos que se mantienen más o menos constantes todos los meses, y que por tanto son fáciles de prever. Aquí incluiremos generalmente los siguientes:
- Hipotecas: La/s cuota/s mensuales de vivienda/s, negocios,…
- Alquileres: El importe mensual por alquileres.
- Préstamos Personales: Cuotas por compra del coche, por reformas, etc.
- Alimentación: Aunque generalmente varía, esta la consideraremos gasto fijo ya que se produce todos los meses y su importe suele ser más o menos el mismo. Tomaremos el gasto mensual más alto de los últimos 3 meses para nuestra planificación. Si lo desconocemos, tomaremos el dato del último mes, o el del próximo cuando lo tengamos controlado y le sumaremos un 15% en previsión de que varíe con otro mes.
- Combustible Vehículos: También suele variar, pero su oscilación es relativamente pequeña (apartando las subidas/bajadas de precios), por lo que vamos a considerarlos gastos fijos.
- Cuota de la comunidad de vecinos.
- Recibos de Teléfono, Internet, …
e. Gastos Periódicos no mensuales (GP): Son los gastos que se producen periódicamente pero no todos los meses. En los primeros meses de empezar a trabajar nuestra fórmula de la felicidad es importante que conozcamos cuándo se van a producir cada uno de estos gastos, para poder tener líquido disponible para cubrirlos, ya que una vez rodada la fórmula, podremos despreocuparnos de estos. Para el cálculo mensual aplicaremos la proporción que corresponda, por ejemplo, si es bimensual, preveeremos un 50% del mismo mensualmente, si es anual, lo dividiremos por 12 y eso es lo que debemos aplicar mensualmente. En este grupo podríamos incluir:
- Recibo del Agua (suele ser trimestral).
- Recibo de la Luz/Eelectricidad (suele ser bimensual).
- Impuestos varios: Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), Impuesto de basuras, Impuestos de Circulación,…
- Seguros de vivienda, seguros de vida, seguros de vehículos,…
- Vestido y calzado.
e. Gastos Extraordinarios (GE): Crearemos una partida como colchón de gastos sobre cualquier tipo de gasto que no tengamos controlado o incorporado en los apartados anteriores, los cuales en la medida de lo posible debemos tratar de que estén entre los anteriores clasificándolo según corresponda. Mientras tanto, como son desconocidos, le aplicaremos un 5% de nuestros ingresos fijos.
- Será nuestro margen o colchón de imprevistos.
f. Ahorro Objetivo (AO): Fijaremos el nivel de ahorro que deseamos lograr. Este es importante que lo tomemos como si de un gasto más se tratara, pues es la única manera de lograrlo.
g. Otros Gastos (OG): Incluiremos este apartado todos aquellos gastos materiales o inmateriales que a priori no son de primera necesidad o necesarios para subsistir.
- Ocio.
- Viajes.
- Compras de cosas materiales.
Ya tenemos también todos nuestros gastos clasificados, por tanto mis Gastos Totales (GT) quedan como:
GT = GF + GP +GE + AO + OG
Sin clasificar todas estas categorías, una economía doméstica típica calcularía su Resultado (R) como el equivalente a:
R = IT – GT
El cual puede producir saldo positivo o negativo en los distintos meses al no tener controlados cuándo y por cuánto se producirán los gastos, por lo que el mes positivo gastaré más creyendo que realmente he tenido balance positivo y el negativo gastaré más pues al no tener previstos disponibles haremos uso de gastos a créditos, etc, lo cual empeora aún más nuestra economía.
Por tanto, para algo hemos clasificado estos gastos, para mejorar nuestra planificación y control económico familiar. En primera instancia, nuestro resultado no debe basarse en R = IT – GT, ya que aunque en el anual, por ejemplo sí es más cierto, si miramos parcialmente cada mes, debemos considerar el resto de aspectos que puede hacernos endeudar aún más, por lo tanto, es muy importante que conozcamos nuestras limitaciones y gastemos en concordancia a ellas.
Para esto, el Resultado Mensual (RM) más conservador y que por tanto nos reportaría mayor felicidad al eliminar el mayor número de incertidumbres posibles sería:
RM = IF – (GF + GP + GE + AO + OG)
Si RM > 0, es decir, si con los Ingresos Fijos cubrimos todos nuestros gastos, alcanzaremos una buena estabilidad y por tanto la felicidad independientemente de los IV (Ingresos Variables) e IE (Ingresos Extras), por lo que todo lo que RM supere a 0 lo tendríamos disponible para incrementar AO (Ahorro) u OG (Caprichos). Al fin y al cabo, IV e IE también podríamos considerarlo como un ahorro extra.
Si RM < 0, tenemos varias opciones,
1. Controlar cuándo se producen los IE (Ingresos Extras) para cubrir los GP (Gastos Periódicos) y los GE (Gastos Extras). Si al incorporar IE a la fórmula tememos un resultado positivo, alcanzaremos la estabilidad económica pero tendremos que vigilar muy de cerca las pequeñas variaciones que se produzcan en importe o en el tiempo (el momento en que se producen).
RM1 = (IF + IE) – (GF + GP + GE + AO + OG)
Con un resultado positivo podemos optar por incrementar AO (Ahorro), o tratar de reducir OG (Caprichos) y así poder omitir de la fórmula IE, con lo cual llegaríamos al RM original (el de felicidad óptima).
2. Otra opción es bajar nuestras pretensiones de ahorro, aunque este no podrá ser inferior a 0, por tanto quedaría,
RM2 = IF – (GF + GP + GE + OG)
Esta solución también nos llevaría a la felicidad, ya que aunque en el día a día no podamos ahorrar, sí que lo haríamos con los Ingresos Variables (IV) y/o Extras (IE), los cuales los tendríamos intactos y podríamos considerarlo nuestro ahorro.
3. También podríamos hacer un mixto de ambas, es decir,
RM3 = (IF + IE) – (GF + GP + GE + OG)
Pero considerar que aunque RM3 sea positivo mantenemos la estabilidad pero hemos eliminado el criterio de ahorro y además dependemos de los ingresos extras. Lo cierto es que todo lo que RM3 sea mayor que 0 podríamos incorporarlo a ahorro.
4. Otras opciones planteables para buscar RM positivo o 0 serían:
RM4 = (IF + IE) – (GF + GP + GE)
Dependemos de los Ingresos Extras, no Ahorramos y no disponemos para Caprichos. Esta debe dar positivo, sino, nuestra felicidad se verá totalmente truncada. Si diera negativo nos queda como última opción que RM5 sea positivo, sino, entraremos en crisis.
RM5 = (IF + IE + IV) – (GF + GP + GE)
Dependemos de Ingresos Extras e Ingresos Variables, no Ahorramos y no disponemos para Caprichos. Si esto da negativo, tendremos que deshacernos de activos para volver a buscar el equilibrio reduciendo los básicos GF (Gastos Fijos), GP (Gastos Periódicos) en la medida de lo posible, ya que GE (Gastos Extras) es una partida que no controlamos, por lo que no podemos considerar bajarla nunca.
En resumen, según la fórmula que pueda aplicar, nuestro nivel de felicidad quedaría de la siguiente manera:
RM > 0 : Alta Felicidad Económica
RM1 > 0 : Estabilidad Económica (Felicidad Media)
RM2 > 0 : Estabilidad Económica (Felicidad Media)
RM3 > 0 : Riesgo de Estabilidad Económica (Felicidad Baja)
RM4 > 0 : Riesgo de Crisis Económica (Felicidad Muy Baja)
RM5 > 0 : Alto Riesgo de Crisis Económica (Felicidad Muy Baja)
RM5 < 0 : Crisis Económica (Felicidad Nula)
Espero que haya sido instructivo y sea fácil de aplicar a vuestro caso. Como veis no hay ninguna fórmula mágica, tan sólo se trata de aplicar el sentido común y gestionar con criterio. Agradecería cualquier comentario por vuestra parte.
ACTUALIZACIÓN DEL 23 DE ENERO DE 2009
Ya tienes disponible la Fórmula de la Felicidad en formato hoja de control de Ingresos y Gastos.