El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés de la zona euro en el 1%, el nivel más bajo en la historia de la institución, con el objetivo de apoyar la recuperación de la economía de la eurozona.
De hecho, la economía de la zona euro registró un crecimiento del 1% en el segundo trimestre respecto a los tres meses anteriores, mientras que la expansión interanual del PIB fue del 1,9%.
Por su parte, los precios de la zona euro registraron en septiembre un incremento de dos décimas respecto al mes anterior y se situaron en el 1,8%.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, empieza a creer que la actividad mejora en Europa y, por ello, ayer fue moderadamente optimista. Aseguró que los datos económicos del segundo y tercer trimestre han sido mejor de lo esperado. Sin embargo, el francés advirtió que el ritmo de la recuperación será "moderado e irregular" y volvió a lanzar una advertencia: el avance se consolidará, si se acometen las reformas pendientes.
Los ministros de Economía de la UE se reúnen este domingo de manera extraordinaria en Bruselas con el objetivo de aprobar la creación de un fondo permanente para rescatar a países en quiebra o que se enfrenten a ataques especulativos sobre su deuda, como los que están sufriendo Portugal o España tras el salvamento de Grecia.
La puesta en marcha de este fondo fue acordada por la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del Eurogrupo celebrada el viernes y ahora falta por concretar qué papel asumirá el Banco Central Europeo (BCE).
El Banco podría comprar deuda pública, aceptar deuda con baja nota como garantía y reanudar las inyecciones de liquidez a un año que se suspendieron en diciembre, informaron fuentes diplomáticas.
Los líderes europeos pactaron este viernes en una cumbre extraordinaria un "un mecanismo europeo de estabilización para conservar la estabilidad financiera en Europa", en un intento de frenar los ataques especulativos contra Portugal, España y la moneda única que se produjeron la semana pasada y que desestabilizaron los mercados financieros internacionales.
El Banco Central Europeo (BCE) considera que el objetivo de saneamiento del déficit público contemplado por el plan de austeridad del Gobierno español para cumplir con el Pacto de Estabilidad en 2013 se ajusta a la recomendación formulada en el marco del procedimiento de déficit excesivo, aunque critica que dicho objetivo no se haya visto respaldado por medidas concretas.
"El objetivo de saneamiento estructural medio anual establecido es de 1,8 puntos porcentuales del PIB, acorde con la recomendación formulada en el marco del procedimiento de déficit excesivo de lograr un ajuste superior a 1,5 puntos porcentuales. No obstante, este objetivo no se ha visto plenamente respaldado por medidas concretas, especialmente para el período 2011-2013", señala la institución presidida por Jean Claude Trichet en la última edición de su boletín mensual.
La actualización del programa de estabilidad de España prevé la corrección del déficit excesivo del país para 2013, en consonancia con las recomendaciones formuladas en el contexto del procedimiento de déficit excesivo.
No obstante, el BCE hace extensivas sus criticas a otros países del euro como Irlanda, que tiene de plazo hasta 2014 para reducir el déficit del país hasta un nivel inferior al 3% del PIB, ya que el Gobierno irlandés, que se ha comprometido a lograr "ambiciosos objetivos de saneamiento estructural", aún no ha especificado las medidas para alcanzar dichos objetivos.
Asimismo, la entidad señala que en el caso de Alemania, el ajuste fiscal previsto tampoco se ha visto respaldado por medidas concretas, aunque precisa que el Gobierno alemán espera dar a conocer una estrategia de consolidación detallada antes del verano.
EL MAL TIEMPO LASTRARÁ LOS DATOS DEL PIB DEL PRIMER TRIMESTRE.
Por otro lado, el BCE advierte de que la volatilidad trimestral provocada por el impacto de "factores especiales" durante los tres primeros meses del año, incluyendo los de índole meteorológica, aconseja recurrir a la comparativa semestral a la hora de valorar la evolución del crecimiento de la economía de la eurozona, cuya recuperación "está en curso", aunque es probable que se produzca de manera "irregular".
Así, la última edición del boletín mensual del BCE señala que "una serie de factores especiales, entre los que se incluyen las desfavorables condiciones meteorológicas observadas en parte de la zona del euro durante el primer trimestre de 2010", influyen en la actividad económica del bloque, por lo que considera que, "dada esta trayectoria irregular, resulta más apropiado soslayar la volatilidad trimestral observada y comparar la evolución del crecimiento en términos semestrales".
En este sentido, el Consejo de Gobierno de la institución presidida por Jean Claude Trichet espera que las economías de la zona del euro crezcan a un ritmo "moderado" en 2010, en un entorno en el que persiste la incertidumbre, debido a que el proceso de ajuste de los balances que se está produciendo en varios sectores y las expectativas de utilización reducida de la capacidad productiva es probable que frenen la inversión, y a que el deterioro de las perspectivas de los mercados de trabajo está debilitando el consumo.
Respecto a la inflación, el Consejo de Gobierno espera que la estabilidad de precios se mantenga a medio plazo, sosteniendo así el poder adquisitivo de los hogares de la zona del euro.
Asimismo, afirma que las expectativas de inflación permanecen firmemente ancladas en niveles compatibles con el objetivo de mantener la inflación en tasas inferiores, aunque próximas, al 2% a medio plazo.
El Euríbor, índice de referencia al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, cerró el mes de febrero en 1,225%, lo que supone un descenso de siete milésimas respecto a enero (1,232%), pero de 0,91 puntos respecto a febrero de 2008 (2,135%).
Susana Felpeto, de Atlas Capital, indicó a Europa Press que la caída del Euríbor se prolongará en el tiempo porque la subida de tipos también se va a alargar un poco sobre lo previsto inicialmente, pero vaticinó que la bajada del indicador cada vez será menor.
A su juicio, los tipos de interés no subirán hasta principios de 2011, por lo que el Euríbor podría continuar descendiendo hasta finales de 2010. En este sentido, explica que si se confirma que el BCE sube los tipos en los primeros meses del próximo año, el indicador anticipará esa subida y podría repuntar levemente en los últimos meses de este año.
A corto plazo, la experta señaló que el indicador continuará como hasta ahora y que podría tocar suelo en el 1,20%, cota a partir de la cual podría comenzar a repuntar de manera gradual. De hecho, el mercado podría haber comenzado ya a descontar que los tipos de interés continuarán bajos más tiempo del previsto y por esta razón registró hoy un fuerte descenso diario.
Por su parte, Ignacio Victoriano, de Renta 4, coincidió en destacar que el Euríbor está muy cerca ya de su nivel mínimo, por lo que también vaticinó que las caídas serán cada vez más débiles. A su juicio, el BCE no moverá los tipos de interés en, al menos, los próximos doce meses, lo que permitirá al indicador gozar de una cierta estabilidad hasta entonces.
Precisamente, el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, aseguró ayer que con las condiciones económicas actuales es probable que garanticen que los tipos de interés van a permanecer en niveles "excepcionalmente bajos" durante un "prolongado periodo de tiempo".
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió este jueves mantener los tipos de interés de la zona euro en el 1%, tras haber realizado el pasado mayo un recorte de 25 puntos básicos que dejó el precio del dinero el nivel más bajo de la historia.
La decisión de mantener los tipos estables podría suponer el punto final al relajamiento de la política monetaria de la institución, tras comenzar a detectarse ‘brotes verdes’ en la economía comunitaria, que ha presentado leves síntomas de recuperación en las últimas semanas.
El BCE ha reducido los tipos en 325 puntos básicos desde el pasado 8 de octubre, lo que ha llevado la tasa desde el 4,25% al 1% actual, y todo indica que, a partir de ahora, empezará a emplear medidas no convencionales para combatir la recesión.
El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, ofrecerá a las 14.30 horas una rueda de prensa para explicar la decisión que ha generado mucha expectación, ya que se prevé que ofrezca detalles e información adicional sobre la compra de bonos garantizados anunciada durante la pasada reunión, por una cuantía cercana a los 60.000 millones de euros.
Además de la multimillonaria compra de activos, que tiene como objeto dar impulso al sistema financiero, otro de los temas del día será la inflación, ya que según anunció la semana pasada la oficina comunitaria de estadística, Eurostat, el Índice de Precios de Consumo (IPC) comunitario se situó en el 0% en mayo por primera vez en su historia.
De hecho, los analistas de Citigroup opinan que "una gran parte" de la rueda de prensa se centrará en los detalles del programa de compra de bonos y que también se hablará mucho de inflación. Además, apuestan por que "probablemente" la institución no cambiará su discurso y descartará la posibilidad de que se desencadene una espiral deflacionista.
Sobre el programa de compra de bonos, Citi espera conocer más detalles del mismo en la mencionada rueda de prensa y augura que la adquisición se realice en uno o dos meses "en el mercado primario o secundario". La lista de bonos que se escogerán para la compra "será probablemente muy similar" a la que se utiliza como colaterales en las operaciones de refinanciación del BCE.
En cuanto a la actualización de previsiones económicas de la institución, los expertos del banco norteamericano creen que el BCE revisará "sustancialmente a la baja" sus estimaciones de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en 2009, aunque espera sólo "ligeros cambios" en las previsiones del ejercicio 2010.
La decisión del BCE de mantener estable el precio del dinero coincide con la aparición de leves síntomas de mejoría en las referencias macroeconómicas a escala mundial en las últimas semanas, especialmente en lo que se refiere a EEUU.
De hecho, el presidente del Bundesbank y miembro del consejo de Gobierno del BCE, Axel Weber, destacó en sus últimas intervenciones que la institución baraja un escenario de leve recuperación de la economía de la eurozona y la presencia de algunos síntomas de mejora, aunque advirtió sobre los peligros de exagerar estos signos por sus efectos sobre la confianza.
De hecho, los últimas cifras macro apuntan a una mejora del consumo en la eurozona. Esta mañana, Eurostat publicó las cifras de las ventas minoristas del mes de abril, con un incremento del 0,2% mensual respecto a una contracción del 0,1% en marzo, lo que evidencia una leve mejora en los datos.
Desde EEUU se han multiplicado estos síntomas en las últimas semanas y el mismo presidente de la Reserva Federal estadounidense (Fed), Ben Bernanke, auguró ayer que la recesión económica finalizará a finales de año y recordó que en las últimas semanas han mejorado diversas referencias macroeconómicas como la confianza del consumidor y empresarial, la venta de viviendas nuevas y usadas y el propio PIB estadounidense, que se contrajo un 5,7% en el primer trimestre de año, cuatro décimas por debajo de la anterior previsión.
Los trabajadores del Banco Central Europeo (BCE) han convocado a través del sindicato Ipso la primera huelga de su historia debido a los cambios previstos en el sistema de pensiones, según confirmaron hoy a Europa Press fuentes de la institución.
El paro, de 90 minutos, tendrá lugar el próximo 3 de junio en la antesala de la llegada de los 22 miembros del consejo de gobierno a Fráncfort para celebrar la reunión mensual y tomar la decisión sobre tipos.
No obstante, un portavoz del banco aseguró a Europa Press que la entidad se asegurará de que las actividades principales del banco mantengan la normalidad durante el paro y explicó que las operatividad "está garantizada".
Las mismas fuentes explicaron que la reforma del sistema de pensiones sobre la que protestan los trabajadores persigue evitar "una brecha de financiación" en el mismo debido al incremento de la longevidad de la población y a un descenso de los tipos de interés a largo plazo.
El sindicato convocante, el Ipso, cuenta con 460 miembros de la plantilla del banco, de entre los 1.500 empleados de la institución y protesta por la decisión del banco de incrementar las contribuciones a las pensiones tanto por parte del propio banco como de los empleados.
También se realizarán cambios en la manera de calcular las pensiones y se reducirán los incentivos para aquellas personas que se jubilen antes de los 65 años.
Se trata de la primera convocatoria de huelga de los trabajadores del BCE, cuya fundación tuvo lugar en 1999 coincidiendo con el lanzamiento de la moneda única.
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